Entre un 10 y un 15% de los niños y adolescentes presenta un trastorno psiquiátrico, pero solamente uno de cada cinco afectados está correctamente diagnosticado y tratado. Son cifras de la OMS que recoge el Informe sobre la Salud Mental de Niños y Adolescentes, elaborado a petición del Ministerio de Sanidad por representantes de las sociedades científicas nacionales que lidian con este problema.
«Así como las enfermedades pediátricas fueron el gran desafío del siglo XX, los trastornos mentales de los niños y adolescentes son, sin duda, el gran desafío sanitario del siglo XXI.» Esta afirmación procede del Informe sobre la Salud Mental de Niños y Adolescentes, hecho público en 2008.
Los autores escriben que durante mucho tiempo se ha negado que los niños sufrieran trastornos mentales o se ha minimizado su importancia. «Se han considerado problemas menores que podían ser resueltos por personas sin preparación y experiencia –cita el documento–. Sin embargo la realidad es bien distinta: más de la mitad de las enfermedades mentales de la población surgen en la infancia y ya nadie duda en el mundo científico de que exista una continuidad entre los trastornos mentales infantiles y los de la vida adulta.»
Según los datos que maneja la OMS, hasta un 20% de los niños y adolescentes en todo el mundo están afectados por un trastorno psiquiátrico. Dentro de ese 20%, entre un 4 y un 6% tiene un trastorno grave. En España, según el citado informe, no se han realizado estudios de epidemiología descriptiva de los trastornos mentales de niños y adolescentes en población general, y de ámbito nacional sólo existen algunas encuestas comunitarias que aportan información relevante, pero limitada a una determinada área geográfica y de la cual no se pueden obtener generalizaciones. La realizada en Valencia por Gómez-Beneyto en 1994 indica, por ejemplo, que la prevalencia global de trastornos mentales en la infancia y la adolescencia es del 21,7%.
En cuanto a trastornos concretos, se estima que el autismo clásico afecta a 5 de cada 10.000 personas, tasa que aumenta si se incluyen los trastornos del espectro autista, llegando a afectar a una de cada 700-1.000 personas. El TDAH varía en función de los criterios diagnósticos aplicados en cada país, aunque la OMS calcula que lo presenta entre el 3 y el 7% de los niños.
La pre-valencia global de la depresión se sitúa en el 2% en niños prepúberes y en el 4% en adolescentes, cifras consistentes con las obtenidas en distintos estudios realizados en nuestro país: 1,8% en niños de 9 años, 2-3% en adolescentes de 13 y 14 años y 3-4% en jóvenes de 18 años.
•Repercusiones en la edad adulta•
Silvina Guijarro subraya que «un 50% de los trastornos mentales crónicos de los adultos presentan los primeros síntomas durante la infancia y la adolescencia. En el trastorno bipolar, por ejemplo, un 30% de los casos presentan síntomas en esas etapas de la vida. En el trastorno depresivo de inicio en la infancia y la adolescencia un 10% de los casos tiende a la cronicidad, y si se inicia en la adolescencia y no ha sido tratado existe riesgo de un nuevo episodio en la edad adulta en casi el 50% de los casos».
El citado informe indica que no existe ninguna duda respecto a la gravedad y serias consecuencias que tienen estos trastornos cuando no se tratan. La ausencia de diagnóstico y tratamiento de los problemas de salud mental de los niños y adolescentes condiciona seriamente su futuro, disminuye sus oportunidades educativas, vocacionales y profesionales, supone un coste muy alto para las familias y una carga para la sociedad. «No hay que olvidar –dicen los autores– que estos trastornos pueden prevenirse, otros tratarse y curarse, y una gran mayoría de pacientes puede llevar una vida satisfactoria.»
Por lo tanto, tienen enormes repercusiones en el desarrollo emocional e intelectual de los niños, en el aprendizaje escolar, en la adaptación social y en el descubrimiento de la vida. «Minan la imagen personal y la autoestima de los jóvenes, la estabilidad y economía de las familias, y son una carga para toda la sociedad –añade el documento–. Promover la salud mental de los niños, prevenir, diagnosticar y tratar correctamente los trastornos mentales, es no solo un acto de justicia social sino una medida de ahorro y buena gestión económica.»
•El ejemplo del TDAH•
José Ángel, jefe de Sección de Psiquiatría del Hospital, pone como ejemplo que en torno a un 70% de los niños diagnosticados de TDAH siguen manteniendo los síntomas en la adolescencia y, de estos, un 50% sigue con síntomas en la edad adulta. «Que presenten síntomas no significa que necesiten medicación –comenta–, pero sí que tengan ciertas dificultades que con tratamiento psicológico y medicación pueden solucionarse. Los niños con TDAH pueden desarrollar una vida normal con medicación y tratamiento psicológico. No podemos curar la enfermedad, pero sí disminuir los síntomas de una manera importante, sobre todo la hiperactividad y la impulsividad.»
Respecto a las repercusiones futuras que puede tener este trastorno si no es detectado y tratado adecuadamente, José Angel destaca que los pacientes «son más propensos a abandonar los estudios, a alcanzar un nivel escolar inferior a lo que sería normal. También son más propensos a accidentes de todo tipo –fracturas, cortes, puntos de sutura–. Cuando son más mayores y conducen, suelen tener más accidentes, son más transgresores con las normas de circulación, les ponen más multas por exceso de velocidad... Al existir la tendencia a abandonar antes los estudios, es frecuente que alcancen un nivel laboral inferior al que les correspondería por su inteligencia. En cuanto a abuso de sustancias –drogas, alcohol, tabaco–, son consumidores más precoces y es más difícil que se mantengan abstinentes, dado que no ven el peligro. En el caso de las chicas, son más frecuentes los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual. Y cuando son adultos, también son más habituales las separaciones familiares».


Bien
ResponderEliminarFantástico amiga sigue asi
ResponderEliminarMuy buena informacion
ResponderEliminarMuy buena informacion
ResponderEliminarMuy interesante.
ResponderEliminarMuy bien
ResponderEliminarMuy bien����
ResponderEliminarEstá muy bien
ResponderEliminarBien
ResponderEliminarMuy interesante
ResponderEliminarwena
ResponderEliminarBien!
ResponderEliminar:) que buena investigacion amiga
ResponderEliminarbuena información
ResponderEliminarMuy interesante amiga
ResponderEliminarQue buena informacion
ResponderEliminarBien
ResponderEliminarBien.
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